# Fichas: PPV
## Estructura
Se propone la siguiente estructura general para las fichas:
### Introducción
Puede iniciar con alguna cita o resumen del tema de la ficha.
Parte teórica que introduzca al tema, citas y preguntas que puedan ser utiles para reflexionar el tema.
Se puede dividir en subtemas.
#### Ejemplos:
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Ficha nm: Los Milagros
#### Una concepción de milagro
> Nadie va a persuadirme de que los milagros son imposibles; porque de nada se puede decir que es estrictamente imposible a excepción de lo inconcebible. Y no es inconcebible que cuando se suelta un libro, por ejemplo, vuele hasta el techo en vez de caer al suelo. De hecho no ocurre así, pero es debido a que Dios ha dispuesto las cosas de esa forma.
> Ronald Knox
Podemos concebir los milagros como fenómenos que son realmente díficiles de ocurrir por su probabilidad o bien como fenónemos que no deberían de ocurrir a menos que algo externo a la naturaleza sea la fuente, en ambas nociones Dios está presente.
Para reflexionar:
¿Qué consideras que es un milagro?
¿Crees en los milagros?
#### Los milagros en el cristianismo
etc, etc.
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### Actividad
De preferencia que solo sea una actividad por ficha dado que pretenden ser faciles de completar
#### Ejemplos:
- Rellena el siguiente esquema:

- Realiza una lista de las personas que podrían ser tu director espiritual.
### Lecturas recomendadas
Lecturas relacionadas para quienes deseen profundizar en los temas o bien lecturas
### Referencias
De dónde se obtuvieron las citas y el contenido en formato APA.
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# Ficha 00: ¿Qué es un PPV?
#### Quo vadis <!-- Introducción -->
>Durante los años de la juventud se va configurando en cada uno la propia personalidad. El futuro comienza ya a hacerse presente y el porvenir se ve como algo que está ya al alcance de las manos. Es el período en que se ve la vida como un proyecto prometedor a realizar del cual cada uno es y quiere ser protagonista.\
San Juan Pablo II
{La vocación de San Mateo de Caravaggio}
En la obra de \textit{Filotea}, San Francisco de Sales, nos habla de la necesidad, que tenemos los cristianos, de establecer una dirección a nuestra vida para poder llegar a la santidad, así respecto a la purificación del alma, nos dice: ``no se hace sino poco a poco, paso a paso, por grados, de adelanto en adelanto, con dificultad y con tiempo'' \cite[p. 14]{Filotea}.
Esta dirección, en su sentido original, similar a como se ve en geometría moderna, se refiere a una serie de puntos en una misma recta, es decir pasos que si seguimos alcanzaremos un fin, este fin, nos dice San Francisco de Sales, es la devoción``dulzura de las dulzuras y la reina de las virtudes, porque es la perfección de la caridad''\cite[p. 8]{Filotea}.
Para lograr esto tenemos que apoyarnos, al menos, en tres elementos fundamentales de la vida cristiana: \textbf{la dirección espiritual}, llevada a cabo con un hombre o mujer
``letrado y santo'',
lo primero necesariamente y lo segundo por lo menos que lo intente; \textbf{la oración y los sacramentos}, que son los únicos medios por los cuales podemos alcanzar la unión amorosa con Dios; y la \textbf{correcta vivencia de la vocación} pues como dice el santo
``la devoción nada echa a perder, cuando es verdadera; al contrario, todo lo perfecciona, y, cuando es contraria a la vocación de alguno, es, sin la menor duda, falsa''
\cite[p.9]{Filotea}.
Así tenemos que es necesario el discernimiento y el plantearnos un camino a seguir para, con la gracia de Dios, vencer nuestros propios vicios.\\
De esto último es de lo que tratarán esta seríe de fichas, las cuales buscan ayudarnos a encontrar las herramientas y mecanismos para elaborar nuestro Proyecto Personal de Vida (PPV). \\
#### Saber a dónde dirigirnos
Todos los dias tomamos distintas decisiones algunas de ellas son triviales o insignificantes y otras no lo son tanto, ahora podemos decir que tomamos una decisión correcta cuando el resultado de nuestra elección es mejor que el resto de los resultados, por ejemplo alguien que compra el boleto ganador de una lotería ha tomado una decisión correcta y decimos que tomamos una decisión razonable cuando al momento de tomar la decisión el resultado
Un conjunto de propósitos es
Así vemos que desde la razón podemos considerar al PPV como una buena herramienta para tomar mejores decisiones y tener propositos más adecuados.
#### Conocer para vivir
¿Sabías que tras un evento trágico una de las cosas que más nos ayudan a mantenernos tranquilos y evitar un sindróme post traumático es conocer qué hacer? Resulta que a nuestro cerebro le produce estrés la incertidumbre y que la información nos ayuda a recuperar el control de nuestra vida aún cuando esta información no sea la que nos gustaría \cite{primerosauxilios}.
Es por esto que, desde una perspectiva psicológica, podemos ver al PPV como una herramienta que nos permita vivir de mejor manera, disminuir la incertidumbre y por lo tanto el estrés que podemos sufrir. Así el tener una noción de qué deseamos hacer, cómo lo estamos consiguiendo y qué hacer o cambiar para conseguirlo nos da la oportunidad de tener cierto orden en nuestra mente e ideas por lo cual también nos ayuda con nuestra salud mental.
Debemos entender, entonces, el proyecto personal de vida como una herramienta que nos ayudará a llegar a la perfección cristiana y, por lo tanto, a la vivencia plena y maxima de nuestros ser. No hay que ver, en cambio, al PPV como un plan estático y estricto sino como uno que se construye y cambia con nosotros, abierto siempre a la voluntad de Dios y a la vocación a la que nos ha llamado, por eso importante que un buen PPV contemple las herramientas necesarias para escuchar al Espiritu Santo y a nosotros mismos, las herramientas para conocernos cada vez más y entender lo que nos ocurre y cómo llevarlo por buen camino.\\
Estas fichas están planeadas para ser trabajadas de manera personal y algunas con apoyo del director espiritual, con excepción de esta primera ficha, no será necesario que devuelvas la ficha.
### Actividad
Contesta el siguiente cuestionario y envia la presente ficha al correo de la asociación:
Fecha de llenado de la ficha:
¿Tienes director espiritual?(Sí,no)
¿Conoces a alguien que pueda llevar a cabo esa tarea?(Sí,no)
¿Te gustaría que te recomendaramos a alguien?(Sí,no)
¿Has realizado antes un PPV? (Sí,no)
### Lecturas recomendadas
Capítulo 38: El combate Espiritual del P. Lorenzo Scúpoli
#### Referencias
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# Ficha 01: La Eucaristía
#### El Proyecto de Vida <!-- Introducción -->
>Nos hiciste para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti.\
San Agustín
{The Creation Of Adam
de Neilson Carlin}
La Eucaristía es "fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11). "Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua"
Catecismo de la Iglesia Católica
Tal vez hayamos perdido la capacidad de asombro pero, al hablar de la Eucaristía, de "la temenda Realidad del altar", deberíamos al menos quedar estremecidos, inmóvilizados y maravillados ante tan gran misterio. Un misterio que, diría el Santo Cura de Ars, si conocieramos su valor “nos moriríamos de alegría”.
¿Has pensado lo que debe significar el deborar a un Dios? Pues si le creemos a Cristo, al único que nunca miente, no hacemos menos que eso en el misterio de la Eucaristía, cuantó amor debe de haber para que no solo entreges tu vida si no que entregues todo tu ser, sólo así podemos pensar en entregarnos nosotros en el sacrificio de nuestra vida que siempre se queda corto ante el sacrificio de Dios, "nosotros amamos, porque Él nos amó primero" (I Juan, 4, 19).
San Agustín decía "Cuando sientas que ya no sirves para nada, todavía puedes ser santo" es decir no importa lo inútil que seas, que hayas cometido todos los errores posibles, que no poseas nada, en ese estado Dios nos da la posibilidad de ser santos, recordemos el caso del buen ladrón "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lucas 23, 35-43), ¡Podemos llegar al ideal más alto! ¡A la perfección cristiana por excelencia! Y aún así, si lo comparamos con el misterio de la Eucaristía se queda muy corto.
Por eso es que la vida de todo cristiano debe de empezar por la Eucaristía, no hay mayor evento de amor y singnificado. En él Cristo cumple su promesa "Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28,16-20), en él nos unimos a toda la iglesia y los santos, a través de la comunión.
Pero no es muy común que las personas mueran de alegría al recibir la sagrada comunión, y es válido si no puedes descubrir grandes sentimientos al asistir a la Eucaristía, incluso es mejor que intentar un falso sentimentalismo. No somos tontos, no lo eran lo santos ni lo era Cristo, vemos un pan, el sabor es el de un pan, no te engañan tus sentidos y sin embargo ahí está Dios. Cuando el sacerdote eleva la ostía en la consagración lo que vemos todos es lo mismo, vemos un pan, el pan de vida.
Podríamos pensar ¿por qué creer que es verdadero? ¿qué no se trata de un simple símbolo? Pues siendo Dios podría darnos un signo como el que sucedió en las bodas de Caná cuando convirtió el agua en vino, el Fuego Sagrado de la Pascua Ortodoxa en Jerusalen o la licuefacción de la sangre de San Génaro en Milán, pero no, la Eucaristía es simple, sucede igual para el hombre más poderoso de la Tierra y el más humilde, el más inteligente y el más sencillo, el más santo y el peor de los pecadores
Escribía el escritor inglés, J.R.R. Tolkien, a su hijo:
“Desde la oscuridad de mi vida, tan frustrada, pongo ante ti lo único grande para amar en la tierra: el Santísimo Sacramento… Allí encontrarás el romance, la gloria, el honor, la fidelidad y el verdadero camino de todos tus amores en la tierra, y más que eso: La muerte. Por la paradoja divina, aquella que acaba con la vida, y exige la entrega de todos, y sin embargo por cuyo sabor -o anticipo- sólo se puede mantener o asumir lo que buscas en tus relaciones terrenas (amor, fidelidad, alegría) esa complexión de realidad, de resistencia eterna, que el corazón de cada hombre desea."
Y es que al ver la consagración ¿acaso no encontramos la vida de todo cristiano? ¿No se está resumiendo nuestra vida de fe? Recordemos "A Dios nadie lo ha visto jamás" (Jn 1,18) igual que en la Ecuaristía a Dios lo descubrimos cada día, nos corresponde encontrarlo, saber gustar de su presencia, y pedir fe, que es un don de Dios, es lo más que podemos hacer mientras caminamos en esta "noche oscura" como la llamaba San Juan de la Cruz.
Pensemos entonces en cuánto amor nos tiene Dios que permite que vivamos en un continuo descubrimiento de Él, de su belleza y de su majestad. San Pío de Pieltrecina decía:
"La Misa es infinita como Jesús... pregúntenle a un Angel lo que es la misa, y él les contestará: en verdad yo entiendo lo que es y por qué se ofrece, mas sin embargo, no puedo entender cuánto valor tiene. Un Angel, mil Angeles, todo el Cielo, saben esto y piensan así".
Nuestra vida es, en la Eucaristía, un continuo descubrir a Dios.
Para reflexionar:
<div style="background-color:rgba(192, 223, 255); vertical-align: middle; padding:40px 0;">
¿Recuerdas la primera misa a la que asististe?
¿Recuerdas tu primera comunión?
¿Qué piensas de la Eucartistía?
¿Qué significa para ti la Eucaristía?
¿Has leido antes acerca de la Eucaristía?
¿Por qué?
¿Cómo percibes a Dios?
¿Tienes razones para creer?
¿Has cuestionado tu fe?
¿Por qué?
¿Cómo desearías que se te presentara Dios?
¿Cómo desearías que se presentara el amor de Dios?
¿Es lo mismo que desearias del amor de tu padre o tu madre?
¿Cómo te presentas a los demás?
¿Cómo haces que los demás sepan que estás?
¿Cómo les demuestras amor?
¿Crees que ellos lo saben?
¿Crees que siempre es fácil identificar el amor?
¿Por qué?
</div>
### Actividad
Nadie puede amar lo que no conoce, proponte conocer un poco más sobre el misterio de la misa para esto lleva un diario en el que anotes tu experiencia cada misa dominical, anota lo que te llama la atención y lo nuevo que descubres cada vez que asistes a la misa, también intenta averiguar sobre aquello que no entiendes o que te parece etraño.
### Lecturas y material recomendado
La Misa en camara lenta de Ronald A. Knox
Rosalía- Canción: Aunque Es De Noche
Marcela Gandara- Canción: El Mismo Cielo
#### Referencias
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# Ficha 02: Un enemigo a vencer
#### De la acedia y otros males
>``Cuando estás solo en tu celda, a menudo eres atrapado por una suerte de inercia, de lojedad de espíritu, de fastidio del corazón, y entonces sientes en ti un disgusto pesado: llevas la carga de ti mismo; aquellas gracias interiores de las que habitualmente usabas gozosamente, no tienen ya para ti ninguna suavidad; la dulzura que ayer y antes de ayer sentías en ti, se ha cambiado ya en grande amargura''
San Guigues, el Cartujo
{Go on Elijah de Jack Baumgartner}
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Para reflexionar:
</div>
#### La Depresión
Es una enfermedad mental donde hay tristeza intensa y constante. La tristeza es una emoción que todas las personas experimentamos; en realidad, sentirse triste algunas veces es saludable. Sin embargo, se transforma en algo problemático cuando es muy frecuente; por ejemplo, si te sientes así la mayoría o todos los días durante más de dos semanas
Síntomas:
Se presentan varios de los siguientes síntomas, no necesariamente todos:\\
- Pérdida de interés o placer en cosas o actividades, es decir, cosas que antes se disfrutaban dejan de generar ese placer o interés. Esto produce que se dejen de realizar actividades cotidianas (bañarse o lavar ropa) y placenteras (salir con amigos o jugar).
- Sentimientos de culpa.
- Baja autoestima
- Sensación de cansancio, sin haber realizado un esfuerzo físico o mental importante.
- Dificultad para concentrarse en actividades cotidianas.
- Cambios importantes en el sueño; es posible dormir más de lo habitual o mostrar dificultad para dormir.
- Cambios importantes en el apetito; se puede comer más de lo habitual o dejar de comer. Este síntoma se relaciona estrechamente con el siguiente.
- Cambios importantes en el peso.
La depresión puede llegar a ser crónica o recurrente; esto puede afectar diversas áreas en tu vida:
Personal o individual: Dificultades con uno mismo, dejar de bañarse, baja autoestima o sentirse culpable.
Interacción social: Genera dificultades con familia, pareja y amigos.
Trabajo o escuela: El desempeño disminuye; por ejemplo, no se realizan las actividades acostumbradas o se deja de asistir a las mismas.
En su forma más grave, puede llevar al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero si es moderada o grave, se puede requerir terapia cognitivo-conductual y medicamentos.
### Actividad
Responde el siguiente cuestionario
( BDI-II)
-- Aquí se mencionana también los pasos a realizar dependiedo del resultado según lo marcan los profesionales de la salud.
### Lecturas recomendadas
#### Referencias
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# Ficha 03: Autoconocimiento 1
> Este amor nos viene del Espíritu Santo. Amarás al prójimo como a ti mismo. Examina primero si ya sabes amarte a ti mismo y entonces te confío al prójimo para que lo ames como a ti mismo; pero si aún no sabes amarte a ti, temo que engañes a tu prójimo como te engañas a ti.
> San Agustín, Sermón 128, 5
## Vita teórica
## Pasos para la interioridad
En su búsqueda de Dios, el hombre se topa con una serie de obstáculos que impiden dicha unión. El más importante obstáculo o impedimento es el desconocimiento de uno mismo. Sin autoconciencia ni autodeterminación, el hombre no puede conducir su propia vida; es como el pastor que no sabe por dónde guiar a su rebaño, exponiéndolo a todo tipo de peligros. El hombre es pastor de sí mismo, en el sentido de que busca saciar sus necesidades, físicas, mentales y espirituales, y busca en general lo que le es provechoso. Cuanto más desconocimiento tenga de sí mismo, más tiende a darse al error, conduciéndose por caminos inseguros y adquiriendo lo que no le conviene en realidad. Es por eso que el autoconocimiento es indispensable.
Para sondear las profundidades del yo, una serie de conceptos útiles emergen de manera natural: El silencio, la soledad, la concentración, la reflexión, el examen de conciencia, el autoanálisis, la vigilancia, entre otras. Todas estas actividades o características ayudan al hombre a conocerse a sí mismo, desde una perspectiva físico-mental. No obstante, la oración es, ante todas las anteriores, el medio más eficaz para conseguir el autoconocimiento, porque a través de la oración el hombre se puede conocer incluso desde un nivel espiritual. Paradójicamente, el hombre en la oración no busca su propio conocimiento, ni se pone a sí mismo en el centro de todas las cosas, sino que teniendo a Dios como centro y aspirando al conocimiento de Él, el hombre se da cuenta de lo que él es, colocando todas las cosas de relieve, siendo Dios el fin último.
La vida monacal es un ejemplo claro de cómo la oración es una herramienta poderosa que sirve para conocerse a sí mismo, a partir de conocer a Aquel que Es. El fin del monje y la más alta perfección del corazón tienden a establecerle en una continua e ininterrumpida atmósfera de oración. De esta suerte llega a poseer, en cuanto es posible a nuestra fragilidad humana, una tranquilidad inmóvil en la mente y una inviolable pureza de alma. Constituye este un bien tan preciado, que tratamos de procurárnoslo al precio de un trabajo físico incansable y a trueque de una continua contrición de espíritu. Media una relación recíproca entre estas dos cosas que están inseparablemente unidas. Porque todo el edificio de las virtudes se levanta en orden a alcanzar la perfección de la oración. Y es que, si la oración no mantiene este edificio y sostiene todas sus partes conjugándolas y uniéndolas entre sí, no podrá ser este firme y sólido; sin subsistir por mucho tiempo. Esta tranquilidad estable y esta oración continua de que tratamos no pueden adquirirse sin estas virtudes; y estas virtudes, a su vez, que son como los cimientos, no pueden lograrse sin aquella. Sería una quimera querer tratar con precipitación y a la ligera de los efectos de la oración, e incluso estudiarla en aquel grado sumo que implica la práctica de todas las virtudes. Importa, ante todo, examinar gradualmente las dificultades que es menester conjurar y los preparativos que se imponen para llegar a su feliz término. Como que la parábola del Evangelio nos enseña a calcular con diligencia y hacer acopio de los materiales que son necesarios para la construcción de esta ingente torre espiritual. Pero también estos materiales ensamblados serían de muy poco provecho e incapaces de sustentar la techumbre sublime de la perfección sin contar con un requisito previo. Esto es: desarraigar en primera línea nuestros vicios y arrancar de nuestra alma los tallos de las pasiones, poniendo al desnudo las raíces muertas. Luego, echar sobre la tierra firme de nuestro corazón, o mejor, sobre la piedra de que nos habla el Evangelio, las sólidas bases de la simplicidad y de la humildad. Merced a ellas, esta torre que intentamos levantar podrá asentarse inconmovible, rodeada de nuestras virtudes, y erguirse segura en su propia solidez hasta los cielos. Colaciones Vol. I, pag. 171
Así, vemos que el camino hacia la interioridad se consigue despojándose de aquello que nos limita (los vicios, los pecados, etc.) y priorizando a Dios por encima de uno mismo. Una vez que hemos puesto nuestra búsqueda en orden, que vemos a Dios como el fin al que queremos llegar y que nos hemos ubicado a nostros mismos dentro del plan de Dios a través de la humildad y la sencillez, evitando así creernos el centro de todo pero también evitando el desprecio y la falta de identidad, podemos comenzar a construir nuestra vida, este edificio con
el que aspiramos llegar Dios y que sin embargo solo puede ser obra Suya (Salmo 127). Para encontrar a Dios necesitamos empezar por buscar en nosotros mismos, evitando todo aquello que distrae de este fin último.
Numerosos son los ejemplos que dan testimonio de la interioridad en la vida cristiana. De una forma u otra, todos los santos experimentaron cierto grado de interioridad, silencio y oración. No obstante, el paradigma más significativo acerca de la importancia de esta vida interior la encontramos en María, nuestra gran maestra de interioridad. En el tema anterior analizamos el Magnificat, en el vemos como “María proclama desde el fondo de su ser, desde el centro de su corazón, lo que medita y lleva en su interior. Las manifestaciones de María no son fruto de una eventual provocación, ni de circunstancias sociales provocadoras de extroversiones primarias, sino que las palabras de la escogida por Dios para ser su Madre nacen del hondón del alma, consciente de que cuanto le ha sucedido es gracia, derroche de misericordia divina.” https://www.cope.es/religion/vivir-la-fe/noticias/maria-mujer-interior-20180901806751
María es una mujer que se conoce a sí misma mejor que cualquier otra creatura, que tiene un conocimiento profundo de su persona y su ser, una mujer capaz de encontrar a Dios en su vida, “estaba tan llena de Dios, que llegó a ser su Madre”[1][p.28] nos dice Jean Marie Burucoa. María, quién llevó en su seno a Cristo, es la mejor maestra para el encuentro con Él, Dios con nosotros. Se nos dice en el evangelio de Lucas que “María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón”. Y es que el corazón representa lo más íntimo del ser, el centro de la persona.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, "el corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión semítica o bíblica: donde yo ‘me adentro’)" (cf. CEC, 2563). Es nuestro centro escondido, inaprensible, ni por nuestra razón ni por la de nadie. Solo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro ya que, a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la alianza. El corazón es la morada donde habitamos y nos adentramos. Se trata de una interioridad vivificante, como la del corazón fisiológico: no se ve, pero da vida. Es el lugar donde la persona late y ama, donde vive y donde se encuentra con los demás, también con Dios, como nos ha dicho el catecismo. Es el lugar del diálogo y de la donación o la entrega. Por todo ello, el corazón es la expresión de la mismidad, allí donde cada uno somos nosotros mismos, donde nos identificamos con nuestra realidad personal. El corazón es, en parte, el que nos define: “Somos lo que amamos” [2, p. 3]
Es por ello que un corazón de carne, contrito y humillado es lo que nos pide el Señor, pues es bien sabido que mientras más puro es el corazón más perfecta es la caridad que de él emana. La purificación del corazón es una de las prioridades en la búsqueda de la interioridad.
Diversos santos señalan la importancia de la vida interior para encontrarse con el verdadero Dios por quien se vive. San Agustín nos recuerda constantemente la necesidad de entrar en nosotros mismos, de entrar a una experiencia de interioridad, «Retornad, hombres, de vuestras afecciones. ¿Adónde vais? ¿Adónde corréis? ¿Adónde huís, no sólo de Dios, sino también de vosotros? Volved, prevaricadores, al corazón, escudriñad vuestro espíritu, pensad en los años eternos, encontrad la misericordia de Dios que tiene para con vosotros, contempladlas obras de Dios: su camino está en el Santo» (Comentario al Salmo 76,16) pues, para San Agustín, “la carrera que tenemos que hacer tiene como meta nosotros mismos, y allí, estando en íntimo contacto con nosotros mismos y con Dios, hemos de procurar agradar al Señor en todo: «Recapacita; sé juez para ti en tu corazón. Procura que en lo secreto de tu aposento, en el fondo más íntimo de tu corazón, donde estás tú solo y Aquel que también ve, te desagrade allí la iniquidad para que agrades a Dios» (Comentario al Salmo 65,22)” [3, p. 3] En el fondo, Agustín nos está diciendo que la carrera que tenemos que hacer tiene como meta nosotros mismos, y allí, estando en íntimo contacto con nosotros mismos y con Dios, hemos de procurar agradar al Señor en todo: «Recapacita; sé juez para ti en tu corazón. Procura que en lo secreto de tu aposento, en el fondo más íntimo de tu corazón, donde estás tú solo y Aquel que también ve, te desagrade allí la iniquidad para que agrades a Dios» (Comentario al Salmo 65,22). [3, p. 3] Ciertamente para Agustín Dios habita en el interior de todo hombre: «Mas he aquí que él está donde se gusta la verdad: en lo más íntimo del corazón» (Confesiones 4,12,18). Dios constituye la intimidad más íntima del hombre, es el hondón del hombre: «Porque tú estabas dentro de mí, más interior que lo más íntimo mío y más elevado que lo más sumo mío» (Confesiones 3,ó,11). [3, p. 3]
Es, pues, razonable pensar que el encuentro con Dios se da en el interior, más que en el exterior, pero que desde luego esta interioridad tiene una repercusión externa, pues como ya hemos dicho, mientras más puro es el corazón más perfecta es la caridad que profesa.
En un mundo abarrotado de ruido y distracciones, la búsqueda de la interioridad es una tarea complicada. No obstante, todo empieza por la auténtica disposición, y poco a poco con ayuda de la gracia el camino se va abriendo.
## Vita práctica
## Conocer mi historia
Habíamos hablado de María como modelo de interioridad. Su modo de vivir "en interioridad hace que toda su vida se convierta en contemplación del hijo y en liturgia doméstica. Además, viendo cómo cada día Jesús iba creciendo en edad, gracia y sabiduría, ella va creciendo también y será cada día más ella misma, alimentada por las riquezas que acumula en su corazón. De igual manera, en forma misteriosa la interioridad nos invita a vivir los hechos fundantes de nuestra historia con un sentido de adoración, no tanto adoración a lo viejo, sino de éxtasis que escruta el futuro". [4, p. 138]
Nuestra historia ha dejado huella en lo que somos ahora, de una forma u otra. Así pues, no debemos despreciar todo lo que hemos pasado, sino mirarnos como Jesús nos mira, como Dios nos mira, “acoger nuestra historia como historia sagrada, como paso de Dios, como pascua bendita.” https://www.youtube.com/watch?v=hgZPFrI6iPE&t=1735s[min. 33:23]
“Tenemos, pues, que escudriñar constantemente el fondo de nuestro corazón y considerar con suma atención las especies que penetran en él, no sea que acaso algún monstruo espiritual, león o dragón transeúnte, haya dejado secretamente, al pasar, huellas funestas, que podrían poner en la pista a los demás vicios y franquearles el paso en el santuario íntimo de nuestra alma. Tal sucedería si dejáramos de velar sobre nuestros pensamientos.” [5, p. 32]
De lo anterior expuesto, hemos de ver que el conocimiento de nuestra propia historia nos ayuda a reconocer nuestras heridas y fragilidades, la causa de algún vicio o pecado, y las razones de nuestro estado actual. Esto nos abre a la posibilidad de ser comprensivos con nosotros mismos, de entendernos y corregir lo que nos separa de Dios.
#### Superar las pruebas
El análisis de nuestra historia nos coloca, cara a cara, con nuestros propios miedos y pecados. Tenemos que ver nuestras fragilidades y enfrentarnos a nosotros mismos. El ejercicio de nuestra fe y la práctica de las virtudes cristianas nos ayudan a combatir nuestros vicios, pero no hemos de conformarnos con erradicar un mal; "cuando se vea libre de este vicio, se impone una nueva labor de exploración. Deberá sondear con la misma mirada atenta los íntimos repliegues de su alma y ver cuál es ahora, entre los demás, el vicio más hondamente arraigado. Movilice entonces contra él todas las armas de su espíritu. De esta forma, tras de haber vencido los más irreductibles, alcanzará pronta y fácilmente la victoria sobre los demás. La fuerza del alma se acrece con sus triunfos y cobra ánimo ante unos adversarios cada vez más febles y abatidos. La lucha va tomando un sesgo de optimismo hasta cristalizar en una victoria total". [5, p. 99]
La purgación de todos los vicios y pecados entra en el campo de la ascética, en el que la persona se dispone con todo su corazón a extirpar todo aquello que lo separa de Dios. Este proceso es dinámico, y se ha de procurar nunca perder la vigilia, pues el espíritu siempre está expuesto al nuevo influjo o impresión del exterior que lo rodea: "El alma del justo no debe parecerse a la cera ni a cualquier otra sustancia muelle. Esta cede siempre al sello que se le imprime, tomando su impronta y conservándola hasta que la grabación de un carácter nuevo le da una forma nueva. Así no persevera nunca en su manera de ser propia, sino que cambia incesantemente, adoptando la figura de los diversos objetos que se graban en ella. Más bien debe ser el alma del justo como un sello de diamante que guarda inviolable su fisonomía propia, marcándola en los diversos acontecimientos de su vida sin aceptar él la impresión de los mismos". [5, p. 122]
Todo este proceso puede describirse como sigue: Recordar y analizar, sin perder la compasión y objetividad -> Escoger y combatir el vicio o pecado más fuertemente arraigado, ejercitando las virtudes cristianas y, desde luego, recibiendo los sacramentos que proveen la gracia divina -> Extirpar todo lo que nos separa de Dios, empezando por lo más grave y continuando por los vicios más débiles, sin perder la paciencia -> Vigilar incesantemente, impidendo que nuestra alma asuma formas que la desfiguran de lo que en realidad es.
La batalla es muy dura, "pero el que persevere hasta el fin, se salvará" (Mt 24, 13), y no olvidemos que Dios nunca abandona a quien le busca.
### Actividad
Para profundizar en este tema se cuenta con la Actividad 1, al final de la ficha.
### Para reflexionar
¿Estoy dispuesto a conocerme?
¿Tengo la intención de llegar a Dios?
¿Qué podría ser mejor que encontrarme con Aquél que sabe todo de mí y conoce mi corazón?
> Mira, lo que hallé fue sólo esto: Dios hizo sencillo al hombre, pero él se complicó con muchas razones.
> Eclesiastés, 7:29
## Vita académica
La mente juega un papel crucial para la sana introspección. Cuando el estado mental de la persona adolece de algún padecimiento, como la ansiedad o la depresión, es claro que la búsqueda de la interioridad presenta más obstáculos. No sólo se trata de una dificultad para conseguir el silencio y la introspección, sino que una vez ahí y al estudiarse a sí mismo, se corre el riesgo de generar juicios equivocados basados en una falsa percepción causada por la enfermedad mental. Es por ello que la salud mental es un tema de suma importancia que cualquiera interesado en la interioridad debería considerar. La asesoría médica profesional es altamente recomendable si el estado mental de la persona le impide realizar actividades importantes en su vida. No obstante, como personas de fe no nos es suficiente una terapia alejada de todo concepto espiritual; "Si concebimos al hombre corporal sin su alma espiritual con anhelos de infinito, si le apartamos de Dios, o no le orientamos hacia su Hacedor, su Padre, su Felicidad, le desintegramos psíquicamente, le dejamos fuera de su realidad total. Quedará siempre algo desencajado. En lo más íntimo de su ser habrá siempre un vacío, una angustia existencial." [Control cerebral y emocional, Narciso Irala p. 48] Es por ello que "... la psicoterapia fundada en la fe y en el destino divino del hombre tranquiliza y satisface a la razón, al sentimiento, al alma y a los nervios y le conserva normal, íntegro, sereno y sublime aun en medio de los mayores dolores y de la misma muerte, como lo prueban los millones de mártires y de santos de toda edad, condición y raza." [id.]
La conciencia humana, que es una herramienta indispensable para todo el proceso descrito en la sección anterior, debe siempre estar encaminada a desprenderse de las ataduras que impiden la vida en Dios. Se sabe que “la conciencia es la comunicación global de información en el cerebro: surge de una red neuronal cuya razón de ser es compartir información pertinente de manera global por todo el cerebro... la conciencia se adjudica un rol preciso en la economía computacional del cerebro: selecciona, amplifica y propaga los pensamientos relevantes... La función de difundir la información de la conciencia nos permite realizar operaciones de un poder único. El espacio de trabajo neuronal global abre un espacio interno para los experimentos del pensamiento, operaciones puramente mentales que tienen la facultad de desconectarse del mundo exterior. Gracias a eso, podemos recordar información importante por un tiempo arbitrariamente largo. Podemos entregarla a cualesquiera otros procesos mentales arbitrarios, y de este modo garantizar a nuestros cerebros el tipo de flexibilidad que Descartes estaba buscando. Una vez que la información es consciente, puede entrar en una larga serie de operaciones arbitrarias: ya no se procesa de una forma refleja, sino que es factible reflexionar sobre ella y darle la trayectoria que se prefiera. Y gracias a una conexión con las áreas del lenguaje, podemos comunicarla a otros.” [La conciencia en el Cerebro. Stanislas Dehaene p. 25] La posibilidad de darle la trayectoria querida a la información procesada por la conciencia, hace posible encaminarla al encuentro con Dios, aún cuando la cantidad de operaciones realizadas de forma consciente es considerable contrario a lo que a simple vista podría parecer: "¿Por qué evolucionó la conciencia? ¿Existen operaciones que sólo una mente consciente puede llevar a cabo? ¿O la conciencia es un mero epifenómeno, un rasgo inútil o incluso ilusorio de nuestra constitución biológica? De hecho, la conciencia es la base de gran cantidad de operaciones específicas que no pueden desarrollarse de manera inconsciente. Mientras la información subliminal es evanescente, la consciente es estable: podemos conservarla durante el tiempo que deseemos. La conciencia también comprime la información entrante y reduce un torrente inmenso de datos sensoriales a un conjunto pequeño de símbolos seleccionados en dosis módicas. Por ende, la información seleccionada se puede encauzar a otra etapa del procesamiento, lo que nos permite realizar cadenas de operaciones cuidadosamente controladas, de modo muy similar a como lo haría una computadora serial. Esta función difusora de la conciencia es esencial. En los humanos, está muy mejorada por el lenguaje, que nos permite distribuir nuestros pensamientos conscientes a través de la trama social." [La conciencia en el Cerebro. Stanislas Dehaene p. 104]
Hemos, pues, reflexionado de cómo el cerebro humano está perfectamente capacitado para adentrarse a las profundidades del yo, de estudiar su propia historia, de abandonar los vicios que afligen su vida y de encaminarse a la presencia de Dios, y así mismo hemos planteado el por qué es necesario darle su debida importancia a la salud mental. La interioridad no sólo se trata del espíritu, pues la persona humana ha sido creada con un cuerpo, y dotada de mente y alma. Por lo tanto, es preciso que trabajemos en todos los niveles de nuestro ser para alcanzar una interioridad adecuada y poder unirnos más a Dios.
## Actividades
### Actividad 1
Aurora- Canción: Runaway
Has una lista de los eventos que consideras más importantes en tu vida y escribe lo que significan para tí:
Evento 1
Evento 2
Evento 3
Evento 4
Evento 5
¿Te gustaría revivir alguno de los eventos?
¿Cómo haces que ese evento tenga significado en tu vida?
¿Hay algún evento que te gustaría cambiar?
Lo que hemos vivido forma parte de nuestra historia, es parte de los que somos, hay que considerar que Dios está presente a lo largo de toda nuestra vida y que no hay mal que no pueda convertir en un bien.
¿Hay algún evento que te gustaría y podrías repetir?
¿Qué impide que lo hagas?
¿Crees que sería lo mismo?
Has una lista de algunas de las personas que consideras te han influido más a lo largo de tu vida y escribe en qué forma lo han hecho:
Persona 1
Persona 2
Persona 3
Persona 4
Persona 5
¿Qué hacías hace un año?
¿Recuerdas cómo te veías y qué hacías hace cinco años?
¿Cuáles eran tus intereses y gustos a los 10 años de edad?
¿Cómo me veo dentro de un año?
¿Cómo me veo dentro de 5 años?
¿Cómo me veo dentro de 20 años?
¿Cómo me veo a los 70-80 años?
### Actividad 2
Sin duda algunas de las obras más influyentes en nuestra cultura han sido las Confesiones de San Agustín y con el mismo espíritu el Memorial de la abundancia de la divina suavidad de Santa Gertrudis Magna.
En el capítulo 4 de su libro “Interioridad: Proyecto de Vida” el monje agustino Lucilo Echazarreta Sarabia, nos presenta la siguientre actividad que presentamos de forma resumida.
Escribir tus “Confesiones” Paso primero:
• Date tiempo para recordar tu vida. Ver la película de tu historia, pensarla, visionarla con calma. Y hazlo en forma de narra-
ción, cuéntasela a Dios.
• Pide al Espíritu de Dios que ilumine tu entendimiento y tus facultades para ‘rememorar’ tu historia viendo los pasajes ‘fun- dantes’.
• Divide el largometraje de tu historia en capítulos, atendiendo a etapas, decisiones importantes o acciones que marcaron fases diferentes en tu camino.
• ‘Haz memoria’: visiona, repasa en la pantalla de la conciencia y la memo- ria tus acciones claves, las actitudes que tomaste en ciertas ocasiones, los criterios que han ido marcando tu caminar, el recuerdo de ciertas palabras o frases.
• Visiona las personas que han aparecido en tu vida.
• Date tiempo para todo este proceso. Puedes también tomar apuntes. El tiempo incluso puede abarcar un proyecto de meses, tiempo que se convierte en costumbre o actitud según las cuales vives pleno en este programa de autoconocimiento y análisis del pasado. Todo lo que recuerdas, ves, piensas, se debe convertir en materia sensible, archivo activo, y tratar de ponerlo ante ti y ante Dios, verlo a la luz de Dios. Requiere de tiempos largos de silencio contemplativo. Debería llegar a ser una costumbre: un sentimiento habitual de presencia de Dios y de oración continua.
Paso segundo:
Huellas divinas. Acercar aún más la lente buscando en la película de tu vida las presencias de Dios:
• Desde la atalaya de mis años, muchos o pocos, ¿qué protagonismo veo que ha tenido Dios en mi historia? San Agustín al
meditar y escribir sus experiencias pasadas trata de ponerlas ante la mirada de Dios y afirma:
¿Dónde Tú no caminaste conmigo, ¡oh Verdad! enseñándome todo lo que tengo que evitar y todo lo que debo apetecer, mientras yo te reseñaba mis humildes puntos de vista, los que me fue posible, y te pedía consejo? ... Y en ocasiones me introduces en un sentimiento muy fuera de lo ordinario, dentro de mí mismo, y me arrastras a una dulzura que no sé definir, pero que si llega a alcanzar en mí su plenitud, ignoro lo que habrá que no lo sea ya esta vida” (Confesiones 10, 40,65).
• ¿Lo que hice como actor y protagonista de mi historia lo veo ahora como protagonizado por Dios? ¿Adivino en el relato de mis “Confesiones” que Dios ha sido el verdadero protagonista y que yo solo he sido un copro- tagonista o, incluso, un actor secundario? Si se hace ejercicio en oración grupal, comunicar a los demás lo esencial de estas etapas de vida.
• En cada etapa de mi vida probablemente habré descubierto que ha aparecido Dios a través de la presencia cercana en Jesús, con una potencialidad y un rostro diferentes. Realiza el siguiente ejercicio: a) poner un título a cada etapa de tu vida; b) poner un nombre específico a ese Jesús diferen- te en cada fase. Ejemplo: Jesús consolador, Jesús ausente, etc.; c) hacer un ‘mapa bíblico’ respondiendo por escrito a:¿qué frases de la Biblia me han impactado más en los distintos momentos de mi vida?; d) escoger o diseñar un símbolo que de alguna manea sintetice cada una de mis etapas históricas; por ejemplo: arena, agua, una planta, un reloj...; e) escribir una breve oración a cada uno de esos modos distintos de presencia de Jesús; f) comunicar a los demás, si se trata de oración de grupo, esas presencias de Jesús en mi historia.
Paso tercero:
Llegado a este punto debo, en presencia y diálogo con Dios, ir diseñando también el final de la película, un final hermoso. Tras haber creado entre yo y Dios, entre Dios y yo, la nueva película de mi vida en la Paramount Films de la memoria orante, con gran esperanza me voy acercando al final porque entiendo que ese desenlace depende de mi decisión, soy yo quien deter- mina el logro último de mi existencia. Me sitúo como director —mejor, codirector con Dios— de mi propia película: entra la música suave de la orquesta, la imagen va alejándose a planos infinitos, se intuye el fin, y para ese The end intento crear una escena digna y solemne que cierre magistralmente este largometraje de mi vida.
• Este final de mi vida, ¿cómo lo pienso?, ¿cómo me gustaría cerrar mi historia? El esbozo que ahora proyecto es todavía un
final provisional, porque sueño con crear nuevas escenas, nuevas aventuras, más capítulos interesantes de mi itinerario, más rollos, hermosas historias... ¿Estoy construyendo en la actualidad vida auténtica para un final hermoso? El solemne final se funde con las siguientes palabras de san Agustín: “¡Tarde te amé, hermosura siempre antigua y siempre nueva! ¡Tarde te amé!” (Confesiones 10, 27).
• Esta meditación ha de ser muy personal. Este paso tercero puede formar parte de una segunda sesión de oración. Si se hace en grupo, puede ponerse música de fondo mientras se medita. Si se ve oportuno, puede hacerse una puesta en común: “Cómo he programado mi final”. Escribir una oración de esperanza: “Esperamos llegar a un final dichoso”.
### Actividad 3
Actividad: Manual Hacia mi proyecto de Vida (p.13)
### Referencias
[1] J. M. Burucoa and L. Prensa, El camino benedictino: saborear la bondad de Dios. Verbo Divino, 1981.
[2] J. Nieto Viguera, “2015 interioridad agustiniana.,” Programa de Formación Permanente, pp. 1–34, 2015.
[3] R. Santiago Sierra, “Educar en y para la interioridad.,” Religión y cultura, vol. 42, no. 198, pp. 587–602, 1996.
[4] Lucilo Echazarreta Sarabia, "El yo integrado", Tomo I, 2018.
[5] J. Casiano, Colaciones I. Ediciones Rialp, 2019.
# Ficha 04: Autoconocimiento 2
> No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.
> San Agustín
## Vita teórica
## Pasos para la interioridad (segunda parte)
Hemos visto cómo la oración, además de otras prácticas como el silencio, la vigilancia y la reflexión, llevaban al hombre hacia el autoconocimiento. Vimos cómo la vida monacal puede ser un ejemplo de cómo podemos vivir en el mundo, día a día, con una mentalidad centrada en Dios aún viviendo en medio del bullicio y distracciones. Cuando nos abrimos a la gracia Dios, con su infinita misericordia, nos ayuda a vivir mejor y a desprendernos de nuestras ataduras. Cada persona tiene sus propias batallas, sus luchas, su aguijón. Algunas personas adolecen más de unos pecados que de otros. Todos necesitamos de Dios. En un mundo así debemos recalcarnos constantemente la humildad para reconocer nuestra fragilidad, y la empatía para entender la del prójimo.
Nos hemos preguntado "¿de dónde vengo?", y hemos analizado nuestra historia hasta hoy. Hemos podido comprender mejor nuestro estado actual en base a las causas que lo han ido formando. Conviene ahora centrarnos en el hoy y preguntamos "¿quién soy?". En un universo tan grande y misterioso, en un mundo con tantas personas e ideologías, con tantos paises y culturas, ¿qué puedo decir de mí mismo?. La búsqueda de la interioridad nos muestra ciertas verdades: [1]
- Soy persona.
- Soy persona que se construye a sí misma.
- Soy persona que se construye a sí misma en relación con los demás.
- En esa relación conmigo y con los demás está Dios como principal interlocutor y principal presencia.
- Soy hombre ‘creado’ para descansar en Dios.
- Tengo un cuerpo y un alma que me hacen templo de Dios.
- Soy una continua ‘tensión’ hacia Dios.
- Soy una persona ‘a imagen y semejanza de Dios’.
- Soy persona falible y frágil, necesitada de otros.
- Soy esa clase de ser que, en el listado de los mamíferos, más tiempo y cuidados requiere hasta lograr independizarse de las atenciones maternas.
- Soy, pues, muy dependiente del amor de los otros y de sus cuidados hacia mí.
Sabiendonos débiles y frágiles, vemos la necesidad que tenemos de Dios para abordar nuestras flaquezas. No sólo consiste en una necesidad, sino que en realidad el hombre es capaz de aproximarse a Dios. En efecto, "el ser humano tiene como esencialidad propia la facultad de conocer a Dios. De este modo, se define al hombre no por su limitación en un aquí y en un ahora, sino por lo que es en posibilidad. La interioridad valora al hombre como un ser no encerrado ni terminado, sino como una capacidad; esta capacidad es la de ‘conocer’ a Dios y, más aún, la de ‘albergar’ a Dios."[id] Es la oración el medio por el cual el hombre se acerca a su creador, puede conocerlo y comunicarse con Él.
Como en todo, la clave del éxito es la perseverancia. La oración diaria es fundamental si queremos avanzar en nuestro acercamiento con Dios. No hay otro modo. La misma oración va poco a poco exigiendo un abondono completo a la voluntad de Dios, una fe ciega y una santa esperanza oscurecida. Creer en Él, esperar en Él, querer en Él.
Para llegar a un pleno abandono en Dios, es preciso despojarnos de todo aquello que nos aleja de Él, lo cual no puede ser otra cosa sino el pecado, y pecados de cualquier tipo, sean leves o graves. La unión con Dios sólo puede lograrse privándonos de nuestros propios deseos y apetitos, para centrarnos sólo en lo que Dios quiere. Por eso dice el Evangelio: "Luego Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame" (Mt 16,24). Sin embargo, la lucha contra el pecado es una cuestión que debe ser tratada diariamente; requiere método, disciplina y perseverancia. No es, pues, una guerra sencilla, y en muchas ocasiones nos podemos sentir desalentados por nuestras caídas y fracasos. Podríamos pensar que no somos dignos, incluso que nunca lograremos llegar a esa unión con Dios tan anhelada. Debemos tener todo esto en cuenta, porque todos estos pensamientos son tentanciones que nos inducen a quedarnos en el suelo. El Señor comprende nuestra fragilidad, pero debemos buscar su misericordia. Nadie te puede obligar a levantarte, eso es algo que sólo tú puedes hacer.
En el día presente, ¿a qué nos enfrentamos? En primer lugar, y como ya hemos dicho, nosotros mismos somos el primer enemigo. Nosotros mismos nos ponemos obstáculos en nuestro caminar hacia el encuentro con Dios, porque cedemos ante los vicios, ante las imperfecciones, ante el pecado. Este enemigo es interno, y es movido por la concupiscencia que es producto del pecado original. A este primer adversario lo denominamos "carne". El catecismo de la Iglesia Católica dice: "En el hombre, porque es un ser compuesto de espíritu y cuerpo, existe cierta tensión, y se desarrolla una lucha de tendencias entre el “espíritu” y la “carne”. Pero, en realidad, esta lucha pertenece a la herencia del pecado. Es una consecuencia de él, y, al mismo tiempo, confirma su existencia." (C.I.C. 2516) San Pablo enuncia los diversos pecados que aparecen cuando uno cede a la carne: "Es fácil ver lo que hacen quienes siguen los malos deseos: cometen inmoralidades sexuales, hacen cosas impuras y viciosas, adoran ídolos y practican la brujería. Mantienen odios, discordias y celos. Se enojan fácilmente, causan rivalidades, divisiones y partidismos. Son envidiosos, borrachos, glotones y otras cosas parecidas. Les advierto a ustedes, como ya antes lo he hecho, que los que así se portan no tendrán parte en el reino de Dios" (Gal 5, 19-21). El ser humano tiene que aprender a dominarse a sí mismo, y a librarse de sus aprehensiones, bajas pasiones y apetitos, si de veras desea unirse a Dios.
En segundo lugar, notamos que estamos inmersos en un contexto sumamente adverso a la fe católica. Nadamos contra corriente, y en realidad fue así desde el inicio de la cristiandad. Las tendencias, modas, ideologías y costumbres que atentan contra nuestra santificación lo podemos denominar "mundo". Este enemigo es externo, y bombardea a las personas por todos los medios, aún con sutilezas, con mensajes que desvían al hombre del camino de la virtud. Estos mensajes siembran confusión en el corazón de la persona (si ésta no está bien cimentada en Cristo), y tienden a borrar las líneas marcadas que dividen al bien del mal, relativizándolo todo. No es algo nuevo, de hecho el profeta Isaías amonestaba severamente esta conducta: "¡Ay de ustedes, que llaman bueno a lo malo, y malo a lo bueno; que convierten la luz en oscuridad, y la oscuridad en luz; que convierten lo amargo en dulce, y lo dulce en amargo!" (Is 5, 20) Por todo lo anterior, debemos estar muy atentos de la información que nos llega del exterior, practicando el discernimiento y la prudencia.
En tercer y último lugar, nos enfrentamos al demonio, el cual es bien sabido lo que es y quién es. Satanás tiene un solo objetivo; desvirtuar al hombre y precipitarlo a su condenación. Como los demonios no pueden herir directamente al Padre, pretenden ofenderlo a través de la destrucción de sus hijos. Existen diferentes tipos de influencia demoniaca, pero la ordinaria y más común son las tentaciones. El diablo es un enemigo externo, al igual que el mundo, pero en este caso espiritual, que también envía mensajes al hombre para hacerlo caer y arrojarlo lejos de Dios, sumo bien. Estos mensajes, o sea las tentaciones, son de naturaleza inmaterial, y muy difícilmente las podremos distinguir de aquellas que provienen de la carne: "La tentación que nos proviene del demonio no se distingue en nada de nuestros propios pensamientos, ya que el demonio tienta infundiendo en nosotros especies inteligibles. Es decir el demonio introduce en nuestra inteligencia, memoria e imaginación objetos apropiados a nuestro entendimiento que en nada se distinguen de nuestros pensamientos " [2, cuestión 22]. Pero no debemos temer, ni a este enemigo ni a los otros dos: "El demonio nos puede introducir pensamientos, imágenes o recuerdos, pero no puede introducirse en nuestra voluntad. Podemos ser tentados, pero al final hacemos lo que queremos. Ni todos los poderes del infierno pueden forzar a alguien a cometer ni el más pequeño pecado" [2, cuestión 23].
Los tres enemigos del alma (carne, mundo y demonio) deben ser combatidos insistentemente por el cristiano todos los días. Este proceso ascético purifica al alma para su amorosa unión con Dios, la cual no puede darse si cedemos ante los vicios y pecados a los que estos tres enemigos nos inducen.
## Vita práctica
## Conocer mi presente
El primer paso es reconocer nuestras fragilidades y pecados recurrentes; ¿en qué somos más propensos a caer? ¿Qué condiciones son las que, al presentarse, me hacen suceptible a pecar? Podemos hacer una lista o un esquema si es necesario para organizar las ideas. Identifiquemos nuestras debilidades y hagamos un listado con propuestas para combatir las tentaciones. Debemos preguntarnos, ¿de qué manera podemos afrontar de mejor manera nuestros vicios? ¿Qué podemos hacer para perseverar en Dios?
Hay varias herramientas generales que sería bueno que tengamos en cuenta:
1.- Frecuentar los sacramentos. Concretamente la eucaristía y la confesión. Esto nos abre la puerta a la gracia. Sin la gracia, es imposible vencer. Esta guerra no la puede ganar el hombre con sus propias fuerzas, razón por la cual es primordial sabernos débiles y recurrir a Su fuerza.
2.- Tener una vida saludable. Con esto nos referimos a comer bien y hacer ejercicio. Aunque en principio no parece tener relación alguna, hemos de recordar que el hombre está compuesto de cuerpo y espíritu. Así lo ha querido Dios; no es un error. Cuidar del cuerpo no sólo es buena idea, sino un deber cristiano. Y al cuidar el cuerpo, lo privamos de aquello que lo daña, combatiendo así la gula y la lujuria. Una vida saludable repercute mentalmente, pues empeñando las fuerzas en actividades sanas el hombre se enfoca en cosas que le traen beneficios, evadiendo así la pérdida de tiempo en pensar y sobrepensar sobre los vicios y pecados.
3.- Cultivar la mente. Leer cosas edificantes aproximan a Dios, lo elevan, y le dan más herramientas para afrontar los diferentes desafíos de la vida.
4.- Hacer oración. De esto ya hemos hablado abundantemente.
5.- Tener una vida social activa. Pasar tiempo con la comunidad, los amigos y la familia hacen mucho bien, tanto psicológica como espiritualmente.
Estas son sugerencias muy generales. Cada uno debe meditar y trazar la estrategia que más convenga según sea el caso.
### Actividad
Para profundizar en este tema se cuenta con la Actividad 1, al final de la ficha.
### Para reflexionar
¿Cuáles son mis debilidades hoy por hoy?
¿Tengo la intención de trabajarlas para acercarme más a Dios?
¿Qué puedo hacer para desembarazarme de aquello que me aqueja?
> Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta.
> Santa Teresa de Ávila
## Actividades
### Actividad 1
Aurora- Canción: Runaway
Has una lista de los eventos que consideras más importantes en tu vida y escribe lo que significan para tí:
### Actividad 2
Sin duda algunas de las obras más influyentes en nuestra cultura han sido las Confesiones de San Agustín y con el mismo espíritu el Memorial de la abundancia de la divina suavidad de Santa Gertrudis Magna.
En el capítulo 4
### Actividad 3
Actividad: Manual Hacia mi proyecto de Vida (p.15)
### Referencias
[1] Lucilo Echazarreta Sarabia, "El yo integrado", Tomo I, 2018.
[2] Fortea Cucurull, José Antonio, Summa daemoniaca, Editorial Dos Latidos, Zaragoza, España, 2012.
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# Ficha 05: Autoconocimiento 3
> Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja.
> San Agustín
## Vita teórica
## Pasos para la interioridad (tercera parte)
¿Qué deseo? Esta es la pregunta con la que terminaremos en esta tercera ficha, y que se tiene que ver con una espectativa sobre el futuro. Ya hemos analizado nuestro pasado y vimos cómo nuestras experiencias han estructurado la personalidad que tenemos en el presente. Estudiamos nuestras debilidades y flaquezas, y discutimos sobre los enemigos a los que tenemos que hacer frente día con día. Ahora conviene direccionarnos hacia el porvenir, haciendo énfasis en el yo como persona.
Antes de intentar responder a la pregunta, necesitamos recordar lo que es importante en nuestra vida y por lo que vale la pena luchar. No es simplemente mirar al porvenir sin dirección y propósito, sino que es prudente trazar planes y tener bien claras nuestras ideas y metas. Siendo Dios el centro de mi vida, no debe parecernos extraño que el futuro que preparemos esté centrado en Él. Y evoluciona así, de manera natural, si Dios representa lo más importante para la persona. “El ser humano tiende hacia el crecimiento, pero cuando se desorienta de sus metas o pierde el sentido de sus orígenes esa fuerza decae en pasividad y desorientación. El hombre es pasión, inquietud, busca una plenitud intelectual, social y familiar. Ese anhelo alcanza su descanso pleno sólo en Dios: <<Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti>>, exclama san Agustín en la primera línea de sus Confesiones.” [1] Es por eso que el hombre de buena voluntad, centrado en Dios, "es el que va flechado hacia la verdad y el bien, sin desviarse ni detenerse por nada ni nadie." [id]
Así pues, si Dios representa para mí todo en absoluto, mis aspiraciones y planes para el futuro tendrán que ver con Él, de una u otra forma, y así la pregunta de "¿Qué deseo?" podrá ser respondida con mayor plenitud. Una vez que hemos detectado nuestros vicios y pecados recurrentes, debemos aspirar ser libres de esas ataduras; los deseos de superación más importantes son aquellos que nos acercan a Dios. Y no debemos conformarnos sólo con ser buenos cristianos, sino que hay que procurar la santidad. Esto no es una sugerencia, más bien es un mandato del Señor: “Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto” (Mt 5, 48). Y para lograrlo recordemos lo siguiente: "Es necesario volver hacia nosotros mismos para descubrir las riquezas que tenemos dentro; la primera de todas, el huésped que nos habita, la alteridad de la cual procedemos y hacia la cual nos dirigimos.
Volver hacia nosotros mismos significa aprender a escuchar el diálogo interior que se desarrolla en nosotros, la relación fundamental sobre la cual nuestro ser se funda. Mirándonos en él es posible entrar sin miedo en nosotros mismos y afrontar las oscuridades, las heridas y los conflictos que forman parte de nuestra identidad.
<<Pues pensar que hemos de entrar en el cielo y no entrar en nosotros, conociéndonos y considerando nuestra miseria y lo que debemos a Dios y pidiéndole muchas veces misericordia, es desatino>> (2M 11)." [2]
En palabras de San Juan de la Cruz: “Grande contento es para el alma entender que nunca Dios falta del alma, aunque esté en pecado mortal, cuanto menos de la que está en gracia. ¿Qué más quieres, oh alma, y qué más buscas fuera de ti, pues dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción, tu hartura y tu reino, que es tu Amado, a quien desea y busca tu alma? Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con él, pues le tienes tan cerca. Ahí le desea, ahí le adora, y no le vayas a buscar fuera de ti, porque te distraerás y cansarás y no le hallarás ni gozarás más cierto, ni más presto, ni más cerca que dentro de ti. Sólo hay una cosa, que aunque está dentro de ti, está escondido. Pero gran cosa es saber el lugar donde está escondido para buscarle allí a lo cierto. Y esto es lo que tú también aquí, alma, pides cuando con afecto de amor dices: ¿Adónde te escondiste?”. [3, Canción 1]
En conclusión, para mirar al futuro con esperanza necesitamos entrar en las profundiades del yo para encontrarnos con Dios, vaciándonos de todos aquellos vicios y pecados que impiden dicha unión. Si la esperanza está puesta en Dios, entonces es verdadera porque el centro del hombre es Cristo, y estando con Dios entonces nuestros planes y objetivos estarán por seguro encaminados al bien y a la santidad.
## Vita práctica
## Planificar para el futuro
No sabemos el futuro, desconocemos lo que ocurrirá tan sólo en unas horas. No obstante, debemos cultivar la virtud teologal de la esperanza en Dios, y vivir siempre con esa expectativa. Teniendo esto en cuenta, podemos proceder a hacer una lista de metas u objetivos que queremos cumplir y que se ajustan a lo que pensamos que Dios quiere o espera de nosotros. Así mismo, podemos pensar en lo que debemos hacer para evitar caer con las mismas piedras que antes nos han hecho tropezar: Me conozco, sé cuáles son mis flaquezas y pecados recurrentes. La cuestión es lo que debe hacerse en lo sucesivo para no volver a caer en lo mismo.
Es importante establecer horarios y, en general, organizarse para dar frente al mal y perseverar en los objetivos. Escribamos los obstáculos que pudieran impedirnos llegar a nuestros objetivos, así como posibles soluciones. Sobre todo es importante evitar el desánimo, un estado que empobrece nuestra esperanza sugiriéndonos ideas desoladoras de que jamás conseguiremos llegar a la meta. Cuando uno peca o cae en pecados recurrentes es común sentirse abatido. Sin embargo, recordemos las palabras del padre Pío: “No atormentéis vuestro espíritu. Tenéis que odiar vuestros defectos, pero con un odio tranquilo y no con el que inquiete y quita la paz”.
Esta es una batalla diaria para toda la vida, lo cual se reafirma de la escritura que dice “militia est vita hominis super terram” (Job 7, 1), pero al mismo tiempo tengamos presente que la misericordia de Dios es infinita. Por eso dice san Juan Crisóstomo: “Si habéis caído en el pecado más de una vez, y aun mil veces, id a Él y os curará”. Por tanto, una vida sacramental es indispensable, como se dijo en la ficha anterior.
Ahora dejamos algunos consejos, a modo de resumen de todo lo discutido, para forjar la voluntad y dirigirse siempre hacia lo que es provechoso: [1]
- Necesitas conocerte. Lo primero es ver los fallos de tu voluntad, tus debilidades. ¡Ojo! Corres el peligro de no verlos ya, pues te has acostumbrado a ellos y, además, ‘como todos lo hacen...’. También debes conocer tus puntos fuertes, las cualidades y virtudes que más has cultivado en tu vida y que puedes tomar como apoyos.
- Te conviene un estilo de vida ligeramente difícil. ¿Conoces algún deportista que quiera vencer y no se entrene? Acostúmbrate a comer de todo, a hacerlo todo sin mala cara, a sufrir sin lloriqueos, a privarte de caprichos, a no necesitar esclavos. Sé más activo y menos victimista.
- Proponte metas buenas, válidas para tu desarrollo personal y para tu futuro. Retira de tu carrera las metas inadecuadas, vacías o perjudiciales. Cuando lo que se busca es valioso, la voluntad se ve motivada a actuar con más convencimiento. Cuando la lucha y el esfuerzo tienen sentido, resulta fácil y estimulante el trabajo.
- No seas un espartano. Sin embargo, familiarízate con el esfuerzo, la superación propia con el listón cada día un poco más alto, con el vencimiento de los caprichos y gustos inútiles.
- Quien se abandona a la inacción y a la pereza se degrada.
- Es humillante ceder a nuestro apetito sensible, comodidad y gusto del momento. La voluntad se va entregando en manos de los que deben ser sus servidores: la señora del castillo queda a merced de sus esclavos, así lo explica san Agustín.
- Debes entender la importancia de las cosas pequeñas. Sé grande en lo pequeño.
- Las ocasiones extraordinarias acaso no se te presenten nunca, y si llegan, fracasarás ante ellas si no has aprendido a triunfar en la pequeñeces de cada día.
- El esfuerzo no debe dejarse para mañana. Debe empezar ahora mismo, queriendo de veras y actuando con firmeza.
- Hay que aprovechar la primera ocasión, la inmediata, esta, sin conceder a la pereza ni un minuto.
- Comienza la actividad haciendo un gesto claro de decisión para señalar su inicio, un cierto ritual que dé solidez a la decisión. (Por ejemplo, para estudiar, hacer el gesto decidido de apagar el televisor, desconectar el teléfono, no escuchar la radio y abrir el libro, sentarme con decisión. Piensa cómo actúa plenamente concentrado el velocista que espera el pistoletazo de salida en la pista).
- Las pequeñas victorias conseguidas irán creando en ti hábitos o costumbres que harán más fáciles las victorias siguientes.
- Tiene gran importancia la ordenación del tiempo: una acción en cada tiempo y un tiempo para cada acción. Con buena distribución del horario las labores se van sucediendo de modo suave y agradable, y la voluntad va cumpliendo todo poco a poco con orden, sin desorientación, como sin esfuerzo.
- Importa mucho cada acción presente: ‘Haz lo que haces’. Procura que la voluntad se vuelque toda con concentración, interés y alegría en la acción que realizas.
- Es necesario que la voluntad se ejercite para convertir el trabajo en placer. Muchas tareas pequeñas y fáciles nos resultan enojosas porque las hacemos con espíritu disconforme. Esto termina por agotar. Lo que has de hacer, hazlo cantando.
- Hacer las cosas con entusiasmo: “Yo hago siempre lo que quiero, porque quiero y amo siempre lo que hago”, decía el escritor Víctor Hugo.
- Quita de ti el fantasma aterrador de lo difícil; eso que te da miedo hazlo cuanto antes. Empieza siempre por lo más difícil. Si dejamos lo difícil para un “luego” indefinido, nos sorprenderá ya cansados por el trabajo anterior.
- Importa empezar el día con buen pie: levantarse pronto, comenzar ganando puntos a la pereza, cantando, con optimismo y alegría.
- El desorden produce mal humor, como si en una ciudad el tráfico no estuviera regulado. Las tareas se suceden sin orden, se dejan para más tarde las difíciles o importantes, se tropieza con el amontonamiento de tareas atrasadas, los nervios se alteran, no se llega nunca a nada y salta la amargura en tu vida. Así se pierde la libertad interior, pues te sentirás estresado, apresado por las cosas. El desorden es el arte del movimiento inútil, de la ineficacia; agitación estéril.
- Una elección auténtica siempre conlleva el dolor de tener que renunciar a otras muchas opciones, quizá también buenas.
- Por la calle del “mañana” se llega al callejón del “nunca jamás”, decía la beata venezolana María de San José.
- No digas: “es imposible”. Di: “No lo he hecho todavía”.
- Lo imposible es aquello que tarda más tiempo en hacerse realidad (A. Pérez Esclarín).
- La perseverancia es la raíz del éxito.
- Napoleón propuso eliminar del diccionario la palabra ‘imposible’.
- Tu vida será como un tren veloz corriendo por sus rieles. Toma decisiones acertadas que encajen tu vida entera en el camino ágil y raudo del crecimiento: decide amar. Amar es una decisión que hay que iniciar, mantener y llevar a la culminación.
- La decisión de amar conlleva un desgaste regalando tu vida a otras personas; mas también una regeneración constante, porque el mismo amar será la fuente de tu energía vital.
- Una vida de interioridad hará que la voluntad, como energía de tu alma, sea cada vez más conforme a la voluntad de Dios en ti.
- La voluntad ejercida desde la interioridad cristiana te impulsará a obras de alcance trascendente. Recuerda aquella voluntad de Jesús: “Padre, aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya” (Mt 26,42).
- La voluntad va madurando en obediencia. Es la cúspide del ejercicio de la voluntad verdadera. Asumo el proyecto de Dios en mi vida. Eso es lo que los grandes personajes que aparecen en la Biblia nos muestran, lo que expresa la vida de los santos. Este gesto sublime de entrega obediente a un plan superior, pero sobre todo a Dios Padre, hará que tu ‘fuerza de voluntad’ y la ‘voluntad de Dios’ se fundan en un solo camino, como dos velas se funden en una al calor de la misma llama. En la fe cristiana se alcanza esta cima paradójica, donde lo que aparece negación de uno mismo, se convierte en vida plena. San Pablo llega a expresar esta fusión de voluntades y de vidas así: “No vivo yo, es Cristo quien vive en mí” (Gál 2,20). Por otra parte, si Dios vive en mí “más íntimo que yo mismo”, como dice san Agustín, parece lógico que mi voluntad madure tratando de hacerse en todo igual a la suya, teniendo los mismos sentimientos de Cristo. Esta identificación entre el yo y la persona superior que es Dios representa el máximo de voluntad, libertad y amor. Por tanto, es el máximo logro de mi autorrealización personal.
### Actividad
Para profundizar en este tema se cuenta con la Actividad 1, al final de la ficha.
### Para reflexionar
¿Cuáles son mis planes a futuro?
¿Cuáles son los obstáculos a los que debo enfrentarme para lograr mis objetivos?
¿Qué debo hacer en lo sucesivo para no caer en los mismos pecados?
> No hay que menester alas para ir a buscar a Dios, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de sí.
> Santa Teresa de Ávila
### Referencias
[1] Lucilo Echazarreta Sarabia, "El yo integrado", Tomo I, 2018.
[2] Declaración sobre el carisma carmelitano-teresiano
(Aprobada por el Capítulo General OCD 2021, Entrar en sí mismo [C 63]).
[3] San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual, Editorial Porrúa S. A., México, 1977.
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# Ficha 06: Autoconocimiento 4
#### Mis valores y creencias
### Actividad
Actividad: Manual Hacia mi proyecto de Vida (p.22)
### Lecturas recomendadas
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# Ficha 07: Mi relación con Dios
####
### Actividad
### Lecturas recomendadas
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# Ficha 08: Mi contexto 1
### Mi relación con los demás
#### Mi familia
#### Mis amigos
#### Mi relación con el prójimo
### Actividad
### Lecturas recomendadas
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# Ficha 09: Mi contexto 2
## Mi contexto social/económico
-- Esta ficha se basará en el capítulo 4 del libro: "Llamada y proyecto de vida" de Manuel Dominguez Prieto
### Actividad
### Lecturas recomendadas
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# Ficha 10: Mi contexto 3
## Mis estudios/Trabajo
-- "Acertar en el proyecto de vida" de José Mañú Noáin
## Actividad
## Lecturas recomendadas
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# Ficha 11: Mi contexto 4
## Gustos y pasatiempos
## Actividad
## Lecturas recomendadas
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# Ficha 12: El llamado a la santidad 1
> Es horrible vivir en una época tan maldita, tan renegada, en que no es posible hallar un santo; no digo un hombre santo sino un santo que cure enfermos y resucite muertos y al que se pudiera preguntar:
— ¿Qué es lo que espera Dios de mí, y qué es lo que debo hacer?
Léon Bloy
Es importante considerar que todos somos llamados a la santidad, nada hay más grande y más excelso, no hay logro mayor que ser santo, como Dios es santo y este llamado es para todos nosotros pero las formas en que podemos ser santos son muy variadas, tantas como personas en esta tierra.
Dios ha querido que seamos nosotros y la santidad y devoción nos ayudan a eso, pero no siempre resulta fácil saber lo que Dios quiere de nosotros, a lo que nos llama a desempeñar y por eso es importante el discernimiento.
A veces pensamos que Dios nos castiga con nuestra vocación, que nos limita o que priva de bienes pero eso es falso, tenemos que buscar escuchar Su voz en todo momento, nadie está completamente segudo de su vocación hasta que la ha encontrado y se encuentra en ella "Ama tu oficio y permanece en el"
Es bueno escuchar el consejo de amigos y familiares pero es más importante que consideres como te sientes, tu punto de vista y tu relación con Dios, recuerda los amigos de Job que aunque bien intencionados lo acusaron de pecados que no había cometido y le reprocharon cosas que ni Dios le reprochó.
y no escuches a aquellos que te obligana tomar una vocación por considerar que viene de Dios pues no importa que tan bello sea un oficio, no todos lo percibimos de la misma manera, solo Dios conoce nuestro corazón y solo él es capaz de saber lo que mayor bien nos hace.
Se puede no escuchar a Dios eligiendo la vocación al matrimonio tanto como si uno elige la vida religiosa y el celibato, eso no depende de estilo de vida sino de qué tan abiertos estamos a oir Su voz.
## La vocación cristiana
### Vocación al matrimonio
### Celibato por el reino de los cielos
## Actividad
## Lecturas recomendadas
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# Ficha 13: El llamado a la santidad 3
## La santificación en el trabajo ordinario: La espiritualidad del Opus Dei
### Conoce a Guadalupe Ortiz de Landázuri
## Actividad
## Lecturas recomendadas
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# Ficha 20-40(última): La Eucaristía
### Ite Missa Est
> Sólo te pediré que me recuerdes ante el altar del Señor.\\
Despedida de Santa Mónica a su hijo Agustín
"El destino siempre está revolviendo la trama de nuestras existencias como un caleidoscopio. No se puede impedir, ni siquiera entrando en religión; uno hace un voto de estabilidad sólo para hallar que la vida no es sino mudanza de un lado para otro. El círculo encantador siempre se está rompiendo a pedazos; se nos separa de gente con la que nos habíamos acostumbrado a convivir. Pero, por favor, hagamos el propósito de convencernos de una vez que no puede haber verdadera separación, ni en la muerte ni en la vida, con tal de que seamos fieles a la Santa Misa. En Cristo todos somos uno; la sagrada Hostia es el punto en el que todos nuestros rayos se encuentran, más allá del tiempo y del espacio. Sólo se nos pide que le seamos fieles; sólo se nos pide que sigamos diciendo la oración que dice el sacerdote antes de su comunión, pidiendo que, por más que sea separado de todo lo demás, que nada lo separe de Cristo"
Ronald Knox
La prueba a la que Dios somete a Abrahán penetra como una espada
justamente en ese punto de falta última de gratuidad que impide al amor ser
totalmente fecundo, totalmente paterno o materno, totalmente acogedor del
misterio del otro que se dona en el hijo. Cuando están en el monte el
cuchillo de Abrahán es detenido antes de que hiera a Isaac, pero el filo más
cortante, el filo de Dios, el filo del misterio de Dios ya había penetrado en
el corazón de Abrahán para podarlo de todo residuo de proyecto posesivo
sobre su hijo. Abrahán aceptó afirmar que Isaac no se le había dado para
estar sacrificado a él sino a Dios. Sacrificar, antes que matar a una víctima,
quiere decir «hacerla sagrada», es decir consagrarla. Pues bien, al aceptar
esa prueba Abrahán reconoció que lo que hacía sagrada, santa y completa la
vida de su hijo no era que satisficiese sus expectativas sino que estuviese
por completo en manos del Señor, que perteneciese al Señor y a su designio,
aunque fuese un designio incomprensible como la muerte...
El espacio de esta «visión» de la manifestación de Cristo como fecundidad
segura y gozosa de la vida se crea justamente allí donde un padre y una
madre aceptan que los hijos ya no estén «sacrificados» a ellos, sino a Dios.
Todos deben vivir esta conversión, incluso, y diría sobre todo, quienes no se
casan y no tienen hijos. En cierto sentido incluso María, junto a José, tuvo
que pasar por este consentimiento. Ciertamente ella no se opuso nunca a la
consagración de Jesús al Padre, pero también hubo para ella un momento en
el que tuvo que sentir una especie de desgarro, cuando Jesús se quedó en el
Templo a los doce años (cf. Lc 2,41-52).
El lugar en el que se produce este acontecimiento y las palabras de Jesús en
respuesta al reproche velado de su madre, «¿Por qué me buscabais? ¿No
sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?» (Lc 2,49), sitúan a
Jesús en un contexto de consagración a Dios. Jesús recuerda a María y a
José que no está en el mundo para consagrarse a ellos sino a Dios Padre. No
importa si después de este episodio Jesús vive todavía la mayor parte de su
vida estando sometido a José y a María en Nazaret. Ahora los dos saben que
incluso su estar con ellos quiere decir consagrarse al Padre, «sacrificarse» al
Padre. María y José habían buscado a Jesús con angustia para que estuviese
con ellos porque le necesitaban –¡y con razón!–, pero Jesús les hace intuir
que vuelve a Nazaret no solo por ellos, sino para estar dedicado por
completo a las cosas de su Padre.
Merece la pena meditar sobre estos episodios bíblicos porque deberían
ayudar a cada padre a preguntarse, mirando a sus propios hijos: «¿A quién
los estoy consagrando», o, en términos más explícitos: «¿Para qué quiero
que vivan? ¿A qué destino les oriento? ¿A qué plenitud les dirijo? ¿Con qué
sentimiento de su destino les miro y les educo? ¿Les miro y les educo para
Dios, o para mí, para un proyecto mío, para una plenitud de vida que diseño
yo? ¿Acaso no les estoy educando quizá para asegurar mi descendencia, o
para continuar el trabajo o la empresa que yo llevo a cabo? ¿No los estoy
sacrificando a mi idea de éxito y de felicidad?».
El deseo de ofrecer una vida buena y tranquila es desde luego lícito y
normal. Pero uno debe preguntarse si existe todavía espacio para algo más,
para otro destino, para una entrega a algo más que el proyecto parental.
Este espacio de no proyecto es el espacio en el que se reconoce en el propio
hijo el misterio que es en cuanto persona creada por Dios y para Dios. El
espacio excavado en el corazón de Abrahán por la prueba del sacrificio de
Isaac es un espacio de gratuidad libre de proyectos.
Jesús también estaba invitado. Pag. 95
El problema educativo fundamental es el concepto de felicidad que
tenemos. Si Abrahán obedeció a la orden tremenda de Dios lo hizo porque
estaba seguro de que solo en la consagración al Señor se encontraba su
felicidad y la de su hijo. Intuía lo que Jesús dirá un día: que hay más
felicidad en perder la vida que en encontrarla, más alegría en dar que en
recibir, más gozo en sacrificarse al Señor que en sacrificarse a uno mismo,
al propio proyecto. Se trata de fe, o mejor aún de esperanza, porque la
esperanza es creer que la plenitud de nuestra felicidad es el Señor, y por
tanto que la felicidad se nos dará con toda seguridad. «Creyó contra toda
esperanza», como dirá san Pablo de él (Rm 4,18), y por eso Abrahán no
temió pasar a través del sacrificio, el sacrificio de sí y el sacrificio de los
hijos, el sacrificio que los hijos están llamados a vivir para estar
consagrados a Dios más que a uno mismo.
Jesús también estaba invitado. Pag. 97
### Actividad
Continua revisando tu proyecto de vida, corrigiendo y modificando las veces que sea necesario. Este es un proceso en continuo cambio que no terminará hasta que celebremos para siempre en el altar del Señor.
### Lecturas recomendadas
El evangelio del día.
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# Temario tentativo:
Proyecto Personal de Vida
(Recomendar trabajar con el director espiritual-Establecer horarios y fechas)
- Justificación, ¿Qué es un PPV?
- Eucaristía
- Evaluciacion depresión e intro ascedia
- Autoconocimiento: Vida interior-San Agustín
- Mi relación con Dios
- Mi contexto:
-> Mi relación con los demás
-> Mi familia
-> Mis amigos
-> Mi relación con el prójimo
-> Mi contexto social/economico
-> Mis Estudios
-> Gustos y pasatiempos
- El llamado a la Santidad
->La vocación cristiana
->La santificación en el trabajo ordinario: La
espiritualidad del Opus Dei
->Conoce a Guadalupe Ortiz de Landázuri
- Proyecto Personal de Vida, primeros pasos
->¿Qué es un proyecto y que no?
->Como se gestionan los proyectos
->¿Qué es un PPV en clave vocacional?
->La voluntad de Dios en el PPV
- Formulación de mi PPV
->Planteamiento de vida/Memento Mori
->Formulación de metas
->Formular estrategias
->Dimensión y modelo para la formulación de mi PPV
- Replanteamiento y estrategias
->La perfección cristiana: una vida en constante crecimiento.
->Afrontamiento y autodiagnóstico.
->Ejercicios espirituales/S. Ignacio
->Administración de tiempo y autocontrol.
->Toma de desciciones.
->Estrategias de cambio.
->La gracia y los sacramentos.
- La Eucarístia
# Recursos