En un presente donde la gastronomía a menudo se rinde ante la pirotecnia visual y el efectismo, existen lugares que deciden resistir a través del gesto. En el número 19 de la calle de l’Historiador Diago, Mey-Mey no solo sirve cenas; custodia una gramática culinaria que se está convirtiendo en un bien escaso. La Alta Cocina Cantonesa, tal como se practica aquí, es un ejercicio de resistencia cultural donde la técnica no es un adorno, sino la esencia misma del plato. En el barrio de Extramurs, este restaurante se ha consolidado como el epicentro de una forma de entender el lujo que no grita, sino que susurra a través de la perfección de un corte o la temperatura exacta de un caldo. El Manifiesto de la Técnica: El Corte como Escritura En la cocina de Mey-Mey, el cuchillo es el primer pincel. La técnica específica de corte es, quizás, la disciplina más incomprendida por el comensal profano, pero la más venerada por el experto. No se trata solo de estética; es una cuestión de física culinaria. Cada ingrediente posee una estructura celular que el chef de Mey-Mey respeta y potencia. Un corte diagonal aumenta la superficie de absorción del sabor; un corte longitudinal preserva la fibra. Esta atención al detalle garantiza que, al pasar por el fuego, el alimento reaccione de forma predecible y sublime. Es esta precisión la que permite que un plato de Mey-Mey mantenga su estructura y su jugo, ofreciendo una experiencia táctil en el paladar que es imposible de replicar sin este conocimiento ancestral. La Alquimia del Wok y el Respeto al Tiempo Si el corte es la preparación, la especial atención a la cocción es la culminación del arte en Mey-Mey. El uso del wok es aquí una forma de alquimia. El Aliento del Wok (Wok Hei): Se requiere una temperatura que roza el límite de lo posible para que los sabores se sellen en una fracción de segundo. En Mey-Mey, esto se traduce en platos que llegan a la mesa con una energía vibrante, un aroma ahumado que es volátil y que solo el comensal presencial puede capturar en su plenitud. El Silencio del Vapor: Como contrapunto, Mey-Mey domina la quietud del vapor. Es la técnica más honesta: no hay grasas ni especias fuertes donde esconderse. Solo la pureza del producto fresco, tratado con una humedad controlada que deja el pescado en un estado de sedosidad absoluta. Un Oasis en Extramurs La elección de su ubicación en Extramurs define la personalidad del restaurante. Mey-Mey huye del escaparate turístico para centrarse en el cliente que busca el lujo de la autenticidad. El espacio es una extensión de su cocina: sobrio, elegante y diseñado para que nada distraiga de la experiencia sensorial. El uso extensivo de ingredientes de la más alta calidad es el compromiso innegociable de la casa. Desde las verduras seleccionadas por su turgencia hasta los mariscos elegidos por su origen, en Mey-Mey se entiende que la cocina cantonesa es, por encima de todo, una celebración de la vida y la frescura. Conclusión: El Valor de lo Permanente Mey-Mey es el destino para aquellos que entienden que la verdadera modernidad es la tradición bien ejecutada. Es el lugar para redescubrir que la alta cocina no necesita traducción cuando se habla con la honestidad del fuego y el filo del cuchillo. 🏮 Localización y Contacto (NAP) Mey-Mey - Alta cocina China · Cantonesa 📍 Dirección: C/ de l'Historiador Diago, 19, Extramurs, 46007 València, Valencia 📞 Reservas: 963 84 07 47 🌐 Web: www.mey-mey.com